Cómo trabajamos

No estés solo frente al banco

Asesoramiento hipotecario independiente para comprar, negociar o revisar tu hipoteca antes de firmar.

Comprar una vivienda ya es bastante serio como para sentarte frente al banco sin saber qué margen tienes, qué puedes negociar y qué parte de la oferta te están vendiendo como si fuera inevitable.

En A Financial Company analizamos tu caso, comparamos bancos, negociamos condiciones y te acompañamos hasta la firma para que entiendas lo que firmas y no aceptes una hipoteca a ciegas.

El banco juega con ventaja. Tú no deberías jugar solo.

Cualquier banco tiene equipos, política de riesgo, objetivos comerciales, márgenes y experiencia negociando hipotecas todos los días.
El cliente, en cambio, suele llegar con ilusión, prisa, dudas y una idea peligrosa en la cabeza: “Supongo que esto será lo normal.

Y ahí es donde se pagan miles de euros, además; sin que se sepa.

Una hipoteca no es solo una cuota mensual. Es una decisión financiera que puede acompañarte durante 20, 25 o 30 años (y suele ser la más cara de tu vida). Por eso conviene revisar y conocer bien todos los detalles y las condiciones reales antes de firmar.

Nuestro trabajo es igualar un poco el tablero.

Tú también deberías tener a alguien de tu lado.

Cómo trabaja A Financial Company

Asesoramiento hipotecario independiente para comprar, negociar o revisar tu hipoteca antes de firmar.

No vamos banco por banco “a ver qué pasa”.

Eso ya no funciona. Es ir pidiendo hipoteca como quien pide mesa en agosto en primera línea de playa: puede salir, pero no apostaría mi casa y mis ahorros.

En A Financial Company analizamos tu caso igual que analizamos a todos los bancos y todos los perfiles de cartelización que tienen. Comparamos, negociamos condiciones y te acompañamos y ayudamos hasta la firma para que entiendas lo que firmas y no aceptes una hipoteca a ciegas.

Nuestro proceso está diseñado para enfocarnos en tu caso, mejorar las condiciones que hay disponibles para particulares y negociar con criterio.

Nos encargamos de todos los trámites hasta que tengas las llaves de tu nuevo hogar en tus manos. Estudiamos y asesoramos sin compromisos y sin obligaciones. Solo cobramos si te convence la operación que te conseguimos.

1. Nos cuentas tu situación

Primero necesitamos entender bien el punto de partida.

Revisamos contigo:

  • documentación vigente;
  • qué vivienda quieres comprar;
  • precio aproximado;
  • ahorro disponible;
  • ingresos;
  • situación laboral;
  • deudas existentes;
  • plazo previsto de compra;
  • si ya tienes oferta bancaria;
  • si has firmado arras;
  • si tienes FEIN;
  • si algún banco ya te ha dicho que no.

No todas las hipotecas se trabajan igual. No es lo mismo una primera vivienda, una familia que necesita ampliar casa, un autónomo o PYME, una operación de inversión, una compra con poco ahorro o una mejora de hipoteca actual.

Aquí no empezamos prometiendo.
Empezamos estudiando la realidad.

2. Hacemos un diagnóstico realista

Antes de realizar el expediente, estudiamos si la operación tiene sentido y qué margen real existe.

Vemos tu capacidad de endeudamiento, el dinero que necesitas aportar (sin gastos ocultos sorpresa), los costes previstos, el porcentaje de financiación máxima posible y los puntos débiles que puede mirar el banco.

Y somos claros.

Si una operación está verde, te lo diremos.
Si hay riesgo, te lo diremos.
Si el banco puede apretarte por algún lado, también.
Se te podemos ayudar, te ayudamos.

Preferimos una verdad incómoda a tiempo que una firma mal entendida durante 30 años. Pero nuestros clientes terminan nuestra primera asesoría sabiendo todo lo que implica hacer una hipoteca. Calculamos y te damos los datos hasta el último céntimo.

3. Diseñamos la estrategia bancaria

Una buena hipoteca no se consigue solo “preguntando en muchos bancos”.

Se negocia sabiendo:

  • qué entidades pueden encajar con tu perfil;
  • qué oferta objetivo tiene sentido pelear;
  • qué condiciones son aceptables;
  • qué vinculaciones pueden compensar;
  • qué puntos hay que defender;
  • qué documentación conviene preparar mejor;
  • dónde merece la pena insistir o esperar y cuándo no.

Y esto lo estudiamos día a día. Consiguiendo los mejores convenios posibles para ofrecerlos luego a nuestros clientes

Todos los bancos trabajan con política de riesgo, objetivos comerciales y margen de negociación.

Nosotros trabajamos para que tú no sufras esa negociación sin bazas.

4. Preparamos tu expediente

Una hipoteca no depende solo de cuánto ganas.

También depende de cómo se presenta tu caso.

Ordenamos la documentación, revisamos posibles dudas y preparamos un dossier para que el banco entienda rápido por qué tu operación tiene sentido.

Esto es especialmente importante si:

  • eres autónomo;
  • tienes ingresos variables;
  • compras con otra persona;
  • tienes préstamos activos;
  • vienes de otra entidad;
  • compras como inversión;
  • tienes una operación menos estándar;
  • algún banco ya te ha puesto problemas.

Un expediente complicado genera dudas en el evaluador de riesgos del banco; y tras una primera negativa o simple consulta; las siguientes se revisan con mayor valoración de riesgo.
Un expediente bien presentado genera confianza y mejores opciones.

5. Comparamos ofertas y negociamos condiciones

ando empiezan a llegar propuestas, no miramos solo tipo inicial. Una hipoteca no se compara únicamente por el TIN.

Revisamos y te explicamos:

  • TIN y TAE;
  • cuota mensual;
  • coste total;
  • seguros y productos vinculados;
  • comisiones;
  • amortización anticipada;
  • bonificaciones;
  • condiciones para mantener el tipo;
  • tasación;
  • financiación máxima y alternativas.

A veces la oferta que parece más barata sale peor cuando se mira entera.

Y ahí es donde toca negociar. Porque la primera oferta del banco rara vez es la última. La cuestión es saber dónde apretar, con qué argumentos y cuándo una mejora aparente no compensa.

6. Te explicamos la letra pequeña

Antes de decidir, te explicamos qué estás aceptando.

Sin tecnicismos innecesarios.
Sin humo.
Sin frases de folleto.

Repasamos contigo la oferta, los costes, las vinculaciones y la toda documentación clave para que sepas exactamente qué vas a firmar.

Especialmente la FEIN, que es uno de los documentos más importantes antes de la firma de una hipoteca.

La idea no es que firmes porque “parece que está bien”.

La idea es que firmes sabiendo qué estás firmando, cuánto te cuesta y qué obligaciones estás aceptando. Hacemos que puedas firmar la hipoteca tranquilo.

7. Te acompañamos hasta la firma

La hipoteca no termina cuando el banco dice que sí.

Queda preparar documentación, tasación, FEIN, plazos, notaría y escritura. Porque, si alguno de estos falla; el banco no concede lo que prometió.

Te acompañamos hasta el final para evitar sorpresas de última hora y comprobar que lo que se firma coincide con lo que se había negociado.

El banco no va solo a la firma.

Tú tampoco deberías.

  • No somos un banco.
  • No defendemos su margen.
  • No trabajamos para que firmes rápido cualquier cosa.
  • Trabajamos pensando en ti.