Organiza tus finanzas antes de pedir una hipoteca (checklist práctico)

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Pedir una hipoteca no empieza en el banco. Empieza mucho antes, en tus cuentas, en tus hábitos y en cómo te presentas financieramente. «Ponerte guapo» para que revisen tus cuentas es quizás la forma de ahorrar más dinero a lo largo de la compra de una vivienda.

Y aquí va una verdad incómoda: la mayoría de personas llega tarde y mal preparada. La buena noticia es que se puede corregir… si sabes cómo.

En AFC lo vemos cada semana. Por eso te dejamos esta checklist práctica, clara y realista, para organizar tus finanzas antes de pedir una hipoteca y aumentar de verdad tus opciones. Además, vamos a explicarlo todo de manera muy sencilla, pero si sigues teniendo dudas pregúntanos.

1. Ten claro cuánto puedes pagar (no cuánto te “conceden”)

El banco puede decirte un número, incluso muchas veces te bombardéan con publicidad del tipo «tienes preconcedida una hipoteca de tantos miles de euros…». Pero eso no significa que sea una buena idea o, ni siquiera que te la concedan sin miramientos. Como norma general, el banco concede menos del 80% del menor valor de compraventa y tasación, pero la cuota de la hipoteca no debería superar el 30–35% de tus ingresos netos mensuales tampoco.

👉 Antes de ir al banco, haz este cálculo tú. Si ya vas forzado, algo no encaja.

2. Ordena tus ingresos (y demuéstralos bien)

No todos los ingresos valen igual para el banco:

  • Mejor valorados: salario fijo, antigüedad laboral, estabilidad. En resumen, consideran al 100 % los ingresos consolidados.
  • Con más lupa: variables, comisiones, horas extra, ingresos recientes, alquileres percibidos… En caso de tenerlos en cuenta, sólo contará un porcentaje de ellos.

📌 Consejo AFC: si tienes ingresos variables, documenta varios años y no cuentes solo el mejor mes.

3. Revisa y reduce tus deudas actuales

Antes de pedir una hipoteca deberías revisar cualquier tipo de gasto fijo que tengas. Este se restará al máximo ratio de endeudamiento que te permitan. Ese 30–35% de tus ingresos que hablábamos antes.

Entre otros, intenta cerrar o minimizar:

  • Préstamos personales.
  • Financiaciones de coche
  • Pagos aplazados
  • Tarjetas revolving

Cuantas más deudas activas tengas, menos margen hipotecario. A veces cerrar un pequeño préstamo marca la diferencia entre un “no” y un “sí”.

4. Ahorro real y trazable

No basta con tener dinero. Importa cómo lo has ahorrado. Por ley los bancos tiene que justificar que el comprador será capaz de hacer frente a los gastos y de dónde proviene ese ahorro. Deja lo más claro posible:

  • Ahorro constante
  • Sin ingresos “raros” de última hora
  • Mejor si se ve un histórico

Recuerda: normalmente necesitas al menos un 30% del precio de compra como ahorro (entrada + gastos).

5. Limpia tus extractos bancarios

Los bancos miran tus movimientos. Sí, todos. De hecho, uno de los documentos que antes requerirán serán los extractos bancarios de los 6 últimos meses. Suprime en lo posible:

  • Apuestas y juego
  • Descubiertos
  • Gastos impulsivos recurrentes
  • Suscripciones innecesarias

No se trata de vivir como un monje, sino de mostrar control y coherencia.

6. Anticípate: empieza 6–12 meses antes

Este es el error más común: pensar que la hipoteca se prepara en 2 semanas. Las mejores operaciones se trabajan con tiempo, estrategia y ajustes previos.

Opinión AFC (la parte que casi nadie te dice)

El problema no es que los bancos sean duros, aunque realmente sea así. El problema es que nadie te enseña a prepararte bien antes de sentarte delante de ellos.

Pedir una hipoteca es uno de los mayores traumas que podemos sufrir. Es esperar a que un examen te diga si finalmente podrás comprar la casa por la que ya has puesto gran parte de los ahorros de toda tu vida. Sin ordenar tus finanzas es como ir al examen sin estudiar y confiar en la suerte. A veces puede salir, pero casi siempre sale más caro.

En AFC creemos que una buena hipoteca empieza mucho antes de firmar, y que la diferencia no está solo en el tipo de interés, sino en la estrategia previa.

Si estás pensando en comprar vivienda y no sabes si estás preparado, revísalo antes. Te ahorrará tiempo, dinero y muchos disgustos.